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(Suena: The end - The Doors)

viernes, 24 de octubre de 2008

Examinado

viernes, 24 de octubre de 2008
Señoras y Señores, hoy me he presentado al examen teórico del carnet de conducir y me ha salido perfecto. (O eso creo yo...) El lunes sabré si he aprobado...


lunes, 13 de octubre de 2008

Stay alive

lunes, 13 de octubre de 2008
Bueeeeeno… otra vez aquí. Ya tocaba. Entre unas cosas y otras, no hay forma de sacar tiempo para el mundo blogger. La excusa de esta semana es que han sido las fiestas de mi ciudad, ‘Los Pilares’. Como os podéis imaginar, desde el viernes hasta hoy no he parado mucho por casa. ¡Estoy roto! Y no quiero ni pensar en el dinero que he quemado…

Este año no he ido a ningún concierto ni a las ferias. Y casi mejor, porque otros años solo fui por compromiso. Así que estos Pilares se podrían resumir en tres palabras: ‘bares’ , ‘mucha gente’ y ‘la casa de un amigote que estaba solo’. (creo que al final han sido más de tres palabras jejeje)

Pero lo más destacable ha sido M----, una amiga. Bueno… amiga no es. Más bien algo entre conocida y amiga, no sé si habrá alguna palabra que lo defina. El caso es que hace poco que la conozco, alguna vez me ha llamado y poco más. A lo que voy, que estos días ha estado especialmente cariñosa. Tanto, que incluso uno se pensó que estábamos juntos…

Cuando me dijeron esto me quedé a cuadros. Por que yo que no soy muy listo, más bien tonto, ni me di cuenta de nada. Es curioso esto de las relaciones humanas…

Pd: Lógicamente, la susodicha no es la de la foto que es una actriz. Pero me la recuerda un montón. Cosa que le he dicho y le sabe fatal ¿?¿?

domingo, 5 de octubre de 2008

Pajarito

domingo, 5 de octubre de 2008
Al levantarme una mañana, me lo estuve mirando delante del espejo durante un buen rato. Lo contemplé desde arriba, por un lado y por el otro. Luego lo palpé. Incluso le hablé… no me acabó de convencer. Y no es por que sea pequeño o ridículo, simplemente creía que era mejorable.

Él estaba ahí, bien tranquilo. Mirando hacia abajo despreocupado. Tiene sus funciones corporales y ya está. Pero yo quiero que se levante con fuerza, enérgico, vigoroso, desafiando a la gravedad !!!

Así que me puse a ello. Desde aquel día lo ejercito con cariño y dedicación todas las mañanas. Muchas veces no tengo suficiente con una vez, sino que repito al medio día y antes de acostarme. Es una práctica entretenida y placentera, aunque a veces me deja los brazos algo cansados. Lo bueno es que ya se notan los resultados.

Pero como se dice, el que algo quiere, algo le cuesta. Y yo quiero un bíceps poderoso. Mejor dicho, unos bíceps poderosos. ¡O qué creíais...!

lunes, 29 de septiembre de 2008

Mi versión de un sueño…

lunes, 29 de septiembre de 2008
23 céntimos

Estaba nervioso, muy nervioso, aunque no lo aparentaba. Me habían hablado mucho de ella y por fin la iba a conocer. Eran más de las diez y al igual que las estrellas de Hollywood se hacia esperar.

En la calle diluviaba, así que decidimos entrar sin ella al restaurante. Y digo ‘decidimos’ por que lamentablemente la mesa no era para dos, sino para seis. Pero aún con todo me había asegurado de que se sentara a mi lado. Entonces, apareció ella.

Como un torbellino irrumpió en el restaurante, transmitiendo sensualidad y carisma como nunca antes había visto. Uno de los camareros cojió su abrigo y lo puso a secar. Cuando se giró para agradecerle el detalle, contemplamos una pequeña cabeza de búfalo que llevaba tatuada en la espalda. En general no me gustan los tatuajes, pero el suyo resultó la excepción que confirmaba la regla.

Con todo mi disimulo, o sea ninguno, afirmé: ‘Está que cruje’. Y por la leve sonrisa que mostró al girarse sospeché que me había oído…

Al llegar a la mesa nos regaló dos besos a cada uno de los que allí estábamos. Mientras esperaba mi turno, repasé mentalmente la lección: ‘Muestra seguridad y mírala fijamente. Se gracioso pero no un payaso.’ Cuando la tuve delante me presenté, nos dimos dos besos y bromeé sobre su tardanza. Recuerdo haberle dicho algo parecido a ‘La espera ha merecido la pena’.

Después de las presentaciones nos sentamos, todos, menos ella. ¿Por qué? Muy sencillo… Me había propuesto llamar su atención con un pequeño detalle, simple pero hermoso. Era una figurita de papel con forma de diablo que había dejado en su silla. Según lo que me habían contado de ella le debería gustar. Y así fue. Al verlo lo cogió entusiasmada y sorprendida. Le dije que era un pequeño detalle de mi parte. A lo que me respondió que para ella los pequeños detalles lo eran todo.

De la cena únicamente diré que fue perfecta. Desde el primer instante conectamos y se mostró cariñosa conmigo en todo momento. Pero no fueron solo sus gestos de complicidad, su preciosa melena o su intensa mirada, era toda ella quien me tenía hipnotizado. Y en el brillo de sus maravillosos ojos castaños veía que lo sabía.

Mientras elegía el postre no pude dejar de mirarla. Y puesto que no podía saborear sus labios, me decanté por el helado de crema de café para saciar mi deseo.

Antes de marcharnos del restaurante, todos, salvo nosotros dos, fueron a los servicios. Entonces me acerqué a ella y con todo el descaro del mundo, le metí en el bolsillo de su ajustado pantalón las monedas que me habían devuelto al pagar la cena.

Os podéis imaginar su sorpresa. Y una vez llegado a ese punto ¿por qué parar? No tenia nada que perder. En el pasado, tomarme estas cosas con calma no me había dado buen resultado. Y el ‘no’ ya lo traía de casa. – Pensé – Así que directamente la besé.

Al principio noté su sorpresa en la rigidez de sus labios. Pero tan solo un instante después, me devolvió el beso con ternura. ¡Y vaya beso! Sin duda toqué el cielo. Lastima que aquellos segundos no se transformaran en horas. Y estas, en años Aunque mayor fue la lastima por tener que separarnos al salir uno de nuestros amigos.

Después de la cena fuimos a un pub ochentero cercano. Nada más entrar notamos que el ambiente estaba extremadamente cargado. Así que nos abrimos paso hasta la zona donde menos gente había. Lo mejor de ese pub, sin duda, es una antigua máquina de discos donde puedes escoger tu canción preferida. Yo lo sabía, pero ella no. Y decidí enseñársela. Estaba seguro que le gustaría.

Sin decir palabra alguna la cogí de la mano, entrelazamos nuestros dedos y la llevé hasta la maquina. Metí la mano en el bolsillo de su pantalón y tomé prestados veintitrés céntimos que introduje en la maquina, elegí una canción y bailamos abrazados...

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Dedicado a... ella ya lo sabe ;)

jueves, 25 de septiembre de 2008

Ocupado

jueves, 25 de septiembre de 2008
Disculpar por no pasar por vuestros blogs, ni actualizar el mio. Por fin me he decidido a volver a la autoescuela, lo que me quita bastante tiempo, aparte del que yo solito malgasto. En breve actualizaré y os visitaré.

domingo, 21 de septiembre de 2008

Arte viviente

domingo, 21 de septiembre de 2008
El arte de los Bonsáis se originó en China hace dos mil años, como objeto de culto para los monjes Taoístas. Para ellos era un símbolo de eternidad y representaba un puente entre lo divino y lo humano, el cielo y la tierra...

Durante siglos la posesión y el cuidado de los Bonsáis estuvo reservado a la nobleza y a las personas de la alta sociedad. Según la tradición, aquellos que podían conservar un Bonsái tenían asegurada la eternidad.

En el sur de China, el arte del Bonsái se centraba en transmitir todas las características de un árbol nacido en las altas montañas, a un pequeño árbol cultivado en maceta. Mientras que en el norte se hacía todo lo posible para lograr formas armoniosas, aunque distaran de las originarias. Pero siempre teniendo como objetivo último la búsqueda de la belleza y la armonía.

Hace unos setecientos años fue llevado a Japón. Donde se perfeccionó y evolucionó su cuidado o como ellos dicen, ‘educación’. Desafortunadamente, muchos de los especimenes más antiguos desaparecieron durante la segunda guerra mundial a causa de los bombardeos.

En contra de lo que se puede creer un bonsái no es un árbol genéticamente empequeñecido. Pues necesita de la poda de su tronco, hojas y raíces, para mantener su delicada figura.

Y para terminar esta entrada un proverbio Japonés:

“La suavidad puede controlar la dureza. Y la debilidad puede controlar la fuerza.”



Foto: Mi nuevo Bonsái, una Carmona microphylla de cinco años.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Una de pelos

lunes, 15 de septiembre de 2008
Peluqueros. ¡Valientes dictadores capilares! Se creen muy importantes con sus peinados estrambóticos de mil colores. Con sus zuecos de goma verdes y sus tijeras puntiagudas. Y total, ¿para qué? No hacen nada que un chimpancé amaestrado no sea capaz de hacer. Y encima se sienten con el derecho a interrogarte sobre tu vida. ¡Como si fueran el KGB!

¡Y que me decís de la espera! Ahí sentados en incomodísimas sillas de diseño. Con la típica vecina cotilla al lado que no para de decirte: ‘Que chico mas alto y guapetón’ ‘¿Aún sales con la del tercero?’… Que rabia que me da.

Entonces buscas entretenimiento. Aunque las opciones son escasas. Bueno, escasas no. Solo hay una opción, la lectura. ¡Pero que lectura! Revistas del corazón y en National Geographic. Como si me importara quien le saca brillo al sable del famoso de turno. O si los aborígenes de Borneo desayunan placenta de cabra…

Así que no queda otra mas que escarbar en el revistero, en busca de la única revista de música o coches existente. Que para variar la tiene el tío de enfrente. Y tu lo miras desafiante pensando ‘Mamón con suerte’ Y él te mira y piensa ‘Jodete que la tengo yo’. Que no te lo dice. Pero por su mirada sientes que lo piensa. Aunque a todo cerdo le llega su San Martín. Y le toca pasar por las tijeras.

Entonces te frotas las manos. Ya eres capaz de sentir la revista entre tus dedos. Revista que en cualquier otra situación solo te causaría indiferencia. Pero aquí y ahora es más valiosa que el oro. Y es en ese momento cuando el muy gañan le pregunta a la peluquera: ‘¿Puedo leerla mientras me cortas?’. Y con esas simples palabras caes derrotado al suelo. Gritando y pidiendo explicaciones a Dios, a Alá y a Buda, mientras se marcha con tu revista… y piensas ‘Esta te la guardo. Ya ajustaremos cuentas tú y yo’.

… creo que estoy empezando a desvariar … Pero bueno, en resumen, que admiro a los peluqueros. Por que son capaces de cobrarte una pasta por hacer lo que quieren con tu pelo.
 
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