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(Suena: The end - The Doors)

domingo, 29 de marzo de 2009

Insignificancias

domingo, 29 de marzo de 2009
Supongo que la mayoría de vosotros habréis visto American Beauty. Yo, si. Cuatro veces. De ella se han dicho muchas cosas. Que si es fiel reflejo de la vida americana… Que si es un grito al existencialismo y a la liberación personal… bla, bla, bla, bla…

Todo eso está muy bien. Pero tal y como yo lo veo es una crítica al materialismo y a la búsqueda del éxito. Por eso mi parte preferida es una discusión entre Lester y Carolyn. Os describo la escena:

Carolyn llega del trabajo y se encuentra con un cochazo en el garaje que Lester ha comprado sin preguntar. Entra a casa muy enfadada y empiezan a discutir. Él le pregunta donde está la alocada Carolyn de la que se enamoró, y por un momento, se acaramelan en el sofá. Entonces…

Carolyn - Lester, vas a manchar de cerveza el sofá.
Lester - ¿Y qué? Es sólo un sofá…

Carolyn - Es un sofá de 4000 dólares. La tapicería es de seda Italiana. ¡No es sólo un sofá!
Lester - ¡Es! ¡sólo! ¡un! ¡sofá! Esto no es vida. Son sólo objetos. Y a ti te importan más que vivir. ¡Esto es una locura…!

No sé porqué le damos tanta importancia a las cosas, los objetos, y a lo que se dice pero no se siente... Quizás la vida nos iría un poquito mejor si valorásemos todo en su justa medida. Y si pudiésemos ser felices conformándonos con lo que tenemos.

¿Qué pensáis vosotros?

domingo, 15 de marzo de 2009

No, no, no

domingo, 15 de marzo de 2009
No es lo mismo ser miembro del partido, que tener partido el miembro.

No es lo mismo marioneta, que venga Mario y te la meta.

No es lo mismo decir las ruinas de machu pichu, que un macho te meta el pichu y te deje en ruinas.

No es lo mismo decir tuberculoso, que ver tu culo hermoso.

No es lo mismo que un caballo llegue a la meta, que venga un caballo y te la meta.

No es lo mismo Calcular, que meter el culo en cal.

No es lo mismo calentar al baño María, que calentar a María en el baño.

No es lo mismo estrecharte la mano, que echarte tres con la mano.

No es lo mismo vivir en la calle del medio, que vivir en el medio de la calle.

No es lo mismo bolas blancas de nieve, que Blanca Nieves en bolas.

No es lo mismo mes de mayo, que me desmayo.

No es lo mismo un Fiat 600, que 600 en un Fiat.

domingo, 8 de marzo de 2009

This is the question

domingo, 8 de marzo de 2009
A veces, nos hacen preguntas que nos dejan fuera de fuego. ¿Nunca os ha pasado? A mí sin ir mas lejos me sucedió esto mismo hace unos pocos días. Sin saber cómo ni porqué me preguntaron: ¿Cómo te gustan las chicas…?

Si esto me lo hubiera preguntado un amigo no tendría mayor importancia, pero me lo preguntó ella. Y claro, yo que estaba con la guardia baja, tan a gustito a su lado, no supe qué contestar. Porque la respuesta que me vino inmediatamente a la cabeza fue: A mi me gustas tú.”

¿Qué contesté?, nada, me hice el loco y cambié de tema. Para vomitar una mentira mejor cerrar la boca.



sábado, 28 de febrero de 2009

WC

sábado, 28 de febrero de 2009
Me siento huérfano. Sentir, pero no estar. Por que mis papas me siguen dando guerra como siempre. Hace un minuto mi mamá me echaba la bronca por desordenado mientras mi papá comía dulces a escondidas. Yo lo que estoy es huérfano de cepillo de dientes. Y no es que no tenga. El problema es que solo tengo uno. ¡Yo! ¡Que siempre he tenido dos! Dos cepillos iguales aunque de distinto color que alternaba a cada uso.

Además, mis cepillos siempre han sido de los sencillos. De los que venden en pack de cuatro y cada uno es de un color. Sin embargo, ahora tengo un cepillo de dientes elegante, ergonómico y clínicamente testado. Uno de esos cepillos anunciados por exuberantes rubias de ojos azules. Y por cierto, por más que miré dentro de la caja del cepillo de dientes, la rubia no apareció por ningún lado.

Lo peor es que mi cepillo de dientes se cree mejor que yo. Me mira con aires de grandeza. Como si le debiera y no le pagase. Parece como si cada vez que lo uso me estuviera haciendo un favor. Y eso me revienta.

No sé qué se habrá creído, pero aquí el que manda soy yo. Debo mantenerme firme e inflexible y si se porta mal castigarlo. Y he aquí el problema. ¿Cómo puedo castigar al cepillo de dientes sin salir yo perdiendo? Por que me lo tengo que meter en la boca…

Imaginar que le hago una aguadilla con el agua del báter. A ver quien es el guapo que se lo mete luego a la boca. ¡Yo, no! Y si lo meto en agua hirviendo, igual la “Patrulla contra la caries de Colgate” me mete un puro…

Y hablando de patrullas, puros y báteres. Estoy cagao por que sospecho que me va ha llegar una de esas multas de 300 euros que meten los radares por exceso de velocidad. Y no es que me importe la multa, lo peor es que seguramente se va a unir a otra multa por lo mismo con un radar de la autopista. A este ritmo me retiran el permiso de conducir en mes y medio. Aunque lo peor de todo va a ser el broncazo de mi madre que se va a escuchar hasta en Kualalumpur.

domingo, 15 de febrero de 2009

Descanse en paz

domingo, 15 de febrero de 2009
Joseph Stanley se levantaba todas las mañanas a las 6:45. Desayunaba cereales con leche, se duchaba, y enfundado en un traje azul marino se dirigía al trabajo.

Trabajaba en el edifico B, planta 26, de las oficinas centrales de Hanck corp. Allí pasaba diez horas al día estudiando los activos de empresas que jamás había oído nombrar.

A las 11:45 tomaba un café de máquina junto a Ross y Kate, ambos de contabilidad. Durante veinte minutos comentaban la película que habían visto la noche anterior y después regresaban a sus respectivos puestos de trabajo.

A las 13:50 Joseph bajaba al comedor de la empresa y pedía el menú del día. Sobre las 16:00 volvía a su despacho y no paraba hasta las 20:30.

Del trabajo iba a casa. Hacia la colada, limpiaba el apartamento, cenaba y veía la película del Canal 4 hasta quedarse dormido. Todo esto día tras día, semana tras semana...

Una mañana, al cerrar uno de los cajones metálicos de su escritorio, se pilló un dedo causándose una profunda herida. Durante la comida fue incapaz de apartar la mirada de aquella herida cicatrizante. Y sin saber porqué, comenzó a acariciarla cada vez con más fuerza ,hasta que la herida volvió a sangrar.

Esa misma noche, delante del espejo, se dio una bofetada. Al día siguiente, en los lavabos de la oficina, golpeó la pared con el puño y apunto estuvo de romperse un dedo. Por la tarde, mientras redactaba un plan de viabilidad, se pellizcó la pierna con tanta fuerza que se hizo un moratón. Y siendo ya de noche se cortó las venas frente al televisor.

Durante los últimos veinte años Joseph había estado muerto en vida. Malgastando su existencia y viendo la vida pasar delante de sus ojos. Sin embargo, en los últimos dos días se había sentido más vivo que nunca a través del dolor. Y ese ansia por recuperar el tiempo perdido le había arrastrado hasta la muerte.

Joseph Stanley había muerto. Los forenses comentaron que lo había hecho de una de las peores formas posibles, no obstante, eran incapaces de comprender porqué tenia una sonrisa dibujada en su rostro.

lunes, 9 de febrero de 2009

Que chasco

lunes, 9 de febrero de 2009
De mayor quiero ser filántropo. No tengo muy claro lo que significa. Pero quiero serlo por que me encanta esa palabra. Ya veréis, pronunciarla en voz alta. No tengáis vergüenza. FI-LÁN-TRO-PO… ¡Que gozada! Es una palabra que te llena la boca. Qué belleza, qué rítmica, qué orgasmo lingüístico… FI-LÁN-TRO-PO…

Para mi, un filántropo es una mezcla entre melómano y proxeneta… ¿Qué por que creo esto? ¡Pues ni idea! Pero la imaginación es libre, ¿no? De todas formas, sea lo que sea, lo mejor de ser filántropo es la ropa. Por que cuando eres todo un señor filántropo, no puedes vestir de cualquier manera. Es imprescindible ir elegante, muy elegante. O lo que es lo mismo, vestir con chistera, capa y monóculo. Igualito a un Lord Ingles.

Hasta aquí yo era feliz, sin embargo, una vez más la realidad se encarga de machacar mis sueños. Y al buscar filántropo en el diccionario, me encuentro con que un filántropo es una persona que se distingue por el amor a sus semejantes…

Mi gozo en un pozo. ¡Menuda mierda! ¿Donde ha quedado la capa y el fanatismo promiscuo? Ahora resulta que un filántropo es una especie de oso amoroso. ¡Qué ruina! ¡¡¿En que momento la humanidad perdió el rumbo?!!

¡Paren el mundo… me quiero bajar!

sábado, 31 de enero de 2009

Little sweet darling

sábado, 31 de enero de 2009
De entre la vulgar multitud apareció ella. Tan esbelta, delicada, y frágil como siempre. Aunque con la fuerza de mil tornados. Caminaba orgullosa, altiva, suntuosa. Marcando firme el paso con el sonido de sus tacones.

Ocultos tras unas enormes gafas de sol estaban sus ojos. Ojos dulces, cariñosos, medrosos… Ojos inquietos que siempre parecían haber querido contemplar todo el mundo en tan solo una mirada. Ojos que me leían como un libro abierto. Que se sabían feroces. Que desnudaban mis sentimientos y devoraban mis entrañas.

Su larga melena azabache azotaba el viento con virulencia. Castigándolo por osar acariciarla.

Caminaba imperiosa y segura. Moviéndose al son del baile embaucador de sus caderas. Demostrando que la perfección es superable… que la miel no está hecha para la boca del asno… y que no hay sabor más dulce que besar lo deseado.
 
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