Cuentan las leyendas del CPS, que en una era de magia y fantasía, Dios, tras la creación del mundo no descansó. Sino que empleó toda su sabiduría y poder en el génesis del ser más bello y perfecto que jamás ha habitado en la inmensidad de su creación. Dicho ser, únicamente se manifiesta cada dos mil años. Y en su última reencarnación, que casualmente se da en nuestros días, ha adoptado el nombre de Teresa.Como todos los tesoros de incalculable valor, está protegida. Pero en su caso, por una tropa de bellas guerreras. Con la sagrada misión de preservarla de un mundo imperfecto y banal, que no merece disfrutar de su melada presencia.
Ojos pardos y profundos cual abismo, melena azabache como las entrañas de la tierra, rostro angelical y un físico de pecado… son sus armas de seducción masiva.
Ante tal grandiosidad, solo un puñado de locos póstumamente llamados héroes, han osado mirarla fijamente a los ojos. Aunque ninguno de ellos volvió a ser el mismo… todos perdieron la razón y su alma quedó esclavizada. Pero donde ellos perecieron, yo triunfé. Y no solo su mirada no me destruyó sino que ella buscó, insistente, el cruce de nuestras miradas. Y no una vez, ni dos… ¡Doce! Desde entonces, ella disfruta luciéndose ante mi. Y yo, de su seductor juego cautivo he quedado.
(Poner esos altavoces bien altos!!!)





Coronado por un elegante sombrero de copa:
Y como colofón, una señorial capa:


