1.- Tengo dos cepillos de dientes. Uno es naranja y el otro azul. Cada día empleo uno de ellos. ¿Por qué? … Ni idea.
2.- No me gustan los números impares. Aunque tampoco tengo un odio especial por ellos. Si no me miran mal, no les muerdo.
3.- Siempre tengo mis cosas bien ordenadas. No llega a obsesión por que el desorden no me traumatiza, pero podría considerarse una manía.
4.- Mi mochila nunca, nunca, nunca, pesa. Y si tengo que dejar cosas en casa que vaya a necesitar, las dejo. ¡Sin más!
5.- No soporto las uñas pintadas de rojo, son mi
kriptonita. Y como me toquen…
6.- Siempre remuevo el desayuno con una cucharilla de mango largo. Giro enérgicamente a la derecha y de repente, a la izquierda.
7.- Tengo manía a los bichos. ¡Que
ascazo me dan! Todo bicho que entra en mi casa es vilmente aplastado.
8.- ¡No uso pijama! A la hora de dormir necesito libertad plena de movimientos. Con el pijama me siento cautivo de mi cama.
9.- Cuando acabo de usar un peine, siempre quito los pelos que quedan en él. No me gusta usar luego un peine con pelos, aunque sean míos.
10.- ¡Odio las sardinas! ¡Aborrezco su olor! Les tengo una manía descomunal... Es más, desde que mi padre hizo sardinas saladas con pimientos y tomate, estoy traumatizado. ¡Que horror! Solo las comí por no herir sus sentimientos, pues él creía que eran lo mejor del mundo. Desde entonces... no he vuelto a ser el mismo...
11.- En casa uso calzoncillos
slip. Y para salir a la calle
boxer. No sabría decir el porqué...
12.- Al quitarme las zapatillas no desabrocho los cordones. ¡Es tontería! ¡Para qué! La próxima vez que me las ponga los tendría que volver a atar. Así que porqué desatarlos.